domingo, 31 de enero de 2021

Lucas Olaza: Una banda sin bombardero.






- Lucas René Olaza Catrofe
- Nacido en Montevideo (Uruguay), el 21 de julio de 1994
- Lateral izquierdo
- Equipos: R.C. Celta de Vigo \ R.C. Celta B \ Danubio \ Talleres \ River Plate Montevideo \ Paranaense.




- Olaza ha dado un gran ejemplo en sus años como jugador del R.C. Celta de Vigo, donde empezó jugando para el filial hasta que Boca Juniors se hizo con sus derechos federativos. Ahí surgiría el problema, pues donde antes costaba gratis tener un "bombardero", ahora cuesta 4 millones de euros. 
Esa es la cifra que le aleja de un Celta que no quiere abandonar, por el que incluso ha llegado a llorar. Lucas Olaza René Catrofe era el amo del flanco izquierdo celeste, pero una negociación a tres bandas le ha dejado sin sitio en la ciudad olívica.

Casi cuatro años orgulloso de sentirse celeste, ya fuera con el equipo menor o con el profesional. Para el Celta ha participado en 63 partidos de la Primera División y ha hecho un precioso gol de falta ante el F.C. Barcelona en el Nou Camp. Es por su forma de ejecutar los tiros libres por lo que a Olaza le bautizaron "El Bombardero del Prado".

Lucas Olaza también jugó para el Celta B.
- Nacido en Montevideo (Uruguay) el 21 de julio de 1994, recibió ese apodo cuando jugaba para el River Plate uruguayo. Se sabe que Lucas se esforzó en demasía para mejorar su puntería en los lanzamientos de falta. Acababa los entrenamientos y se quedaba a solas para practicar aún más.
Ese es el ejemplo que siempre dio este jugador, un hombre tenaz como pocos y trabajador como ninguno. Él mismo se encargó de que cada entrenador le eligiese para lanzar las faltas, con las que ha hecho bastantes goles y de bella factura.
Es un lateral izquierdo con una buena zurda. Lo primero que se le vio en el Celta fue esa perfecta faceta suya de meter buenos centros al área. Defendiendo es un tipo muy pegajoso, rápido y valiente, pues nunca da un balón por perdido. En lo ofensivo aporta bastante, ya que Lucas es de los que se animan constantemente a apoyar la línea de ataque.
En el River Plate de Montevideo empezaría a labrarse esa gran fama que le llevaría a convertirse en profesional. El 19 de febrero de 2012 jugaría su primer partido en la liga uruguaya contra nacional, del que su equipo saldría derrotado por 3-2. Posteriormente se ganaría la titularidad, llegando a disputar 31 partidos en los que hizo 7 dianas, muchos de ellos de falta directa.

Tras vivir sus inicios con el River uruguayo, el carrilero tendría sus primeras salidas al extranjero. La primera de ellas sería hacia Brasil, donde jugaría para el Paranaense en la mitad del ejercicio 2014\15. En ese tiempo disputaría 6 encuentros de la primera división brasileña.

El 29 de julio de 2015 llegaría por vez primera a esa ciudad de Vigo de la que se enamoró. Pero su incorporación a la entidad celtiña sería para formar parte del equipo filial, donde se pondría a las órdenes de Javier Torres Gómez, quien con el paso de las jornadas sería sustituido por Alejandro Menéndez.
Con el Celta B disputaría 24 partidos, aunque no exhibiría aquella gran virtud en las jugadas a balón parado. En Barreiro coincidiría con canteranos con los que se reencontraría años después, tales como Iván Villar, Brais Méndez, Pape Cheikh o Kevin Vázquez.

Se alejó de Galicia a las puertas del verano de 2016, retornando a su ciudad natal para jugar un año con el Danubio. De ahí se trasladaría a Argentina, donde jugaría para Talleres antes de fichar por Boca Juniors a primeros de agosto de 2018.

Olaza celebra su golazo frente al Barça.
- Recuerdo que pasé de ver a Olaza con el filial celeste a contemplarlo en un partido de la Copa Libertadores frente al River Plate. En ese momento ni imaginé que volvería a verlo de celeste, pero las constantes lesiones de David Juncà le permitiría hacer lo que nunca antes había logrado, llegar al primer equipo del Celta.
Mediante una cesión con opción de compra, la directiva de Boca había prestado a su lateral izquierdo, quien rápidamente se pondría a las órdenes de Fran Escribá para debutar en la Primera División española. Como titular, el uruguayo formaría en defensa con David Costas, Wesley Hoedt y Hugo Mallo, en un agónico Balaídos que recibía a un Villarreal que se jugaba la permanencia con el Celta. 
Aquel 30 de marzo de 2019, Lucas sería partícipe de una impresionante remontada con final emocionante. No empezaría bien el partido para él, ya que superados los diez minutos del encuentro, anotaría en su propia puerta para poner por delante al rival. Pero al alero se le vería osado y rindiendo a muy buen nivel, ayudando a que el equipo obtuviese la victoria por 3-2, con un emocionado Iago Aspas que haría dos tantos. El otro gol sería obra de su compatriota Maxi Gómez.

Su aportación sería importante de cara a conseguir una sufrida salvación. Con el Celta vivo en Primera, la directiva contactaría con Buenos Aires para solicitar una nueva cesión del defensor de cara al siguiente curso 2019\20. 

Una vez más, sería un año complicado para la afición viguesa, que nuevamente tendría que padecer el acoso de la Segunda División, hallando la permanencia por los pelos y con Óscar García de entrenador, quien siguió contando con Olaza para la banda izquierda.
En aquella campaña para olvidar, hay algo que todo celtista debe recordar, y eso fue el golazo que Lucas Olaza le hizo al F.C. Barcelona en el Nou Camp. Cuando todos esperaban el lanzamiento de Iago Aspas, apareció la perfecta ejecución de un tiro libre botado por el uruguayo que perforaría la portería de Ter Stegen. Aún así, los catalanes vencerían por 4-1.

Olaza iniciaría la siguiente temporada con el Celta de Vigo, con la directiva consciente de que adquirir la propiedad del jugador conllevaría el pago de cuatro millones de euros. El lateral uruguayo seguiría siendo indiscutible en la zaga celeste.

Lucas Olaza se vería apartado del equipo por las negociaciones con Franco Cervi.


- Óscar García iniciaría una difícil planificación provocada por la pandemia mundial, con un Celta que contaría con escasas incorporaciones veraniegas y con Lucas de titular, respaldado por la suplencia de un Juncá acosado siempre por las lesiones.
Los malos resultados echarían al técnico catalán, siendo suplido por un viejo conocido de Balaídos, Eduardo Coudet. Con éste, Olaza seguiría manteniéndose titular, cumpliendo siempre al máximo y disfrutando de un buen momento de forma para el equipo vigués. 

En el mercado invernal del curso 2020\21 llegarían las necesidades de cubrir ciertos puestos y Olaza saldría perjudicado. El club maneja una complicada operación a tres bandas para traer al argentino Franco Cervi, jugador del Benfica. 
Para que éste venga, Olaza debe salir, pues la directiva céltica no está dispuesta a pagar los cuatro millones que exigen su cláusula. Ello supone la marcha de un abatido "bombardero" que en Vigo había encontrado su sitio. Lucas Olaza merece toda la suerte del mundo en su siguiente destino. Ha sido un ejemplo de comportamiento y profesionalidad.