lunes, 22 de abril de 2019

La conexión "Bou-Bou".



- Desde la llegada de Fran Escribá al banquillo de Balaídos se han producido varias modificaciones convertidas en aciertos para que el equipo celeste se halle más cerca de la salvación. El más evidente es la recuperación de Iago Aspas, pero hay otros factores que han mejorado notablemente el equipo, como la recuperación del juego de Stanislav Lobotka, los galones defensivos de Gustavo Cabral, el descubrimiento de un gran Olaza y, como no, la aparición de "la conexión Bou-Bou".

Ellos forman parte de la recuperación celeste, ellos son Ryad Boudebouz y Sofiane Boufal, esa importante ayuda en ataque llamada "Bou-Bou". Ambos, a modo de cesión, son jugadores trabajadores, comprometidos, voluntariosos y con una indudable y vistosa calidad.

Uno argelino y el otro marroquí, un experimento bereber que al Celta le ha dotado de un plus de energía en ataque que viene muy bien para suplir la escasez de gol de Maxi Gómez. De hecho, Boudebouz le sirvió una asistencia para que marcase ante la Real Sociedad.
Ambos ayudan con goles a la salvación celeste y nos sorprenden con bellas y eficaces jugadas que le están dando puntos al equipo. El "Bou" argelino está demostrando que puede asociarse perfectamente al ídolo del ataque celeste, Iago Aspas. Lo mismo sucede con el "Bou" marroquí, quien además de asistir al de Moaña, sorprendió a todo Balaídos con un golazo "Made in Magreb" que dio los tres puntos ante el Girona.

Parece que juntos hacen buenas migas. Tanto Boufal como Boudebouz, son jugadores implicados que luchan por los colores celestes, y el resultado está ahí. El Celta ha pasado de ser un equipo simplón a ser temido por las defensas rivales, gracias a que está Iago, gracias a que Maxi arrastra a las defensas, gracias a que funciona "la conexión Bou-Bou", un experimento salido del laboratorio de Escribá.

Asistentes y goleadores, la pareja magrebí celeste se está ganando con creces al público de Balaídos, que ha pasado de ver un equipo agónico a disfrutar con fútbol del bueno, con esa mezcla del desierto norteafricano, el peligro atacante de acento moañés, y un poderoso respaldo de compañeros que ya se creen lo que hacen.
Gran parte del mérito es del principal líder celeste, un Iago Aspas que genera juego, hace goles y tira del carro. Pero Fran Escribá debió aconsejarle que para tirar del carro hace falta más gente, y de repente el moañés contaría con atacantes de gran empuje como Boufal y Boudebouz.

Acabará la campaña 2018\19 y todos tenemos claro que el Celta se puede salvar, y una vez acabado el curso, el club tendrá que decidir la opción de compra de la "Doble Bou", compuesta por dos jugadores que podrían dar muchas alegrías en Vigo.

lunes, 15 de abril de 2019

La relación de Pogba con el Celta.



- Aunque muchos no lo crean, Paul Labile Pogba ha estado relacionado con el Real Club Celta de Vigo de alguna manera. No se asusten, que en cuanto a fichajes se refiere, el campeón mundial galo está muy cerca de venir a España, pero para jugar en el Real Madrid. Es más, el club vigués jamás podría pagar la ficha de un futbolista tan cotizado.

La relación que le tiene el famoso mediocampista con el Celta no es otra que el punto de conexión de sus propios hermanos, que hace diez años formaron parte del sistema juvenil celeste. Sí, los hermanos del ex-jugador de Juventus y actual miembro del Manchester Utd, han llegado a calzarse la zamarra celeste.
Ellos son Florentin Pogba Peile y Mathias, dos hermanos gemelos que sí llegarían a nacer en Guinea, de donde son todos sus ancestros. Paul nacería en Francia, en Lagny-sur-Marne (1993), ya que sus padres se instalarían en tierras galas cuando sus hermanos tenían ocho meses.

Florentin Pogba como jugador del Celta.
- Florentin y Mathias nacieron el 19 de agosto de 1990 en la capital guineana de Conakry. Mientras Paul se convertiría en campeón del mundo con Francia en Rusia 2018, sus hermanos optaron por jugar con la selección de su país natal, aunque Florentin sí llegaría a jugar para las secciones menores de "Les Bleus".
Como es evidente, la carrera de los tres hermanos se iniciaría en el país vecino, aunque cada uno de ellos iría tomando diferentes caminos deportivos sin llegar a perder esa gran unión familiar. Los Pogba, que se instalaron en un distrito perteneciente al departamento de Sena y Marne, llamado Roissy-en-Brie, crecerían juntos jugando al fútbol, cada uno especializado en una posición. Florentin es defensa, Mathias es de perfil atacante y a Paul ya lo conocemos muy bien, pues es uno de los mejores pivotes del mundo en la actualidad. Todos son auténticas moles físicas, superan el metro noventa y poseen una resistencia física como la de pocos.
La relación de los hermanos mayores con el Celta empieza en 2007, cuando ambos son descubiertos por los astutos ojeadores del Real Club Celta de Vigo. Hasta entonces, habían jugado al fútbol en diversos clubes de la localidad de Île-de-France. Los dos Pogba recibirían la propuesta de viajar a España para realizar pruebas con el equipo celeste, ingresando finalmente en la categoría juvenil, en la que coincidirían con muchos talentos de la cantera viguesa. Y es que en aquellos años, ya se empezaba a nota el buen trabajo del club con sus jóvenes valores, quienes coincidirían con los familiares de una futura estrella del fútbol mundial.

A partir de 2008 llegarían a Vigo para sorprender a todos los curiosos que se acercaban por A Madroa. Algunos preguntaban por esos dos hermanos que impresionaban por su domino de balón y grandes condiciones físicas.
Los hermanos Pogba dejaron muy buenas sensaciones en Vigo. Junto a otros talentos como Jota PeleteiroJoselu, Hugo Mallo, Toni Rodríguez y Rodrigo Moreno se harían con con el campeonato de liga juvenil, además de quedar subcampeones en la Copa de Campeones.

Los técnicos del equipo menor céltico dieron muy buenos informes sobre Florentin, aunque su calidad ya había despertado tanto interés que resultaría imposible hacerse con los servicios del zaguero guineano. Entonces, los gemelos Pogba abandonarían Vigo para continuar con sus respectivas carreras sin haber llegado a jugar para el primer equipo del Celta.

Florentin se marcharía al Sedán, en el que ingresaría en 2019 para concluir su etapa formativa para debutar como profesional en 2010. A partir de entonces, su popularidad futbolística empezaría subir como la espuma, aunque no tanto como la que iba dejando su hermano menor Paul. Gracias a su rendimiento en las filas del Sedán, el defensor guineano se incorporaría al Saint-Étienne, con el que pronto debutaría en la Ligue-1.
Por su parte, Mathias se incorporaría a un equipo modesto francés llamado Quimper, para después cargar la maleta y jugar por varios países como Inglaterra, Escocia, Holanda e Italia. Después retornaría a Francia para jugar en el Tours F.C.

Tampoco se quedó corto en viajes Florentin, que después de cinco temporadas como jugador del Saint-Étienne, se atrevió a viajar a Turquía y después a los Estados Unidos, donde llegó a firmar por el Atlanta United. Sin embargo no llegaría a jugar en la Major League Soccer.

Los hermanos de Paul Pogba, Mathias y Florentin celebran una victoria con su hermano menor en la Juventus.

- Se sabe que Florentin volvería a pasar por España para tener una prueba con el Elche, la cual por lo visto no debió llegar a buen puerto. Entonces regresaría a tierras americanas para seguir en el Atlanta Utd, mientras su hermano gemelo continúa en el Tours después de haber permanecido unos meses sin equipo en el que competir.

El Celta nunca pudo contar con la presencia del gran Paul Pogba, pero al menos sí contó con la presencia de sus hermanos. Eso sí, la relación más directa del internacional galo con el club vigués, fue en aquel emparejamiento del Manchester con el Celta en la UEFA Europa League, torneo en el que el cojunto celtiña se quedó a las puertas de participar en su primera final europea.

miércoles, 10 de abril de 2019

Comienzan las matemáticas.



- Se acaba el curso y nadie quiere suspender. Es por ello que muchos ya comenzamos a jugar con las matemáticas para hacernos una idea de lo que puede pasar de aquí al final de la temporada. En este caso, todos queremos repetir curso y siendo positivos todo es posible.

Tenemos ya los cuadrantes y sabemos desde que empezaron las clases que el tramo final del campeonato no sería fácil, con cinco partidos a domicilio y otros tres en Balaídos. En una lógica de puntos, y teniendo en cuenta como ejemplo otras temporadas, el Celta debería asegurar la permanencia con cuarenta puntos.
Tampoco debemos descartar que la salvación se halle con 38 puntos, pues ya ha ocurrido en alguna ocasión. Eso sí, si son 39 mejor, que 38. Son 32 los puntos que el equipo vigués tiene a partir de ahora, por lo que en siete u ocho puntos puede estar la salvación.

Ahora tenemos una complicada salida, nunca imposible. El Atlético recibirá a los de Escribá con un equipo en cuadro, aunque en la escuadra gallega no estará Iago Aspas, el gran "Mesías" celeste. Pero los demás también son profesionales, y ahora es el momento de demostrarlo.

Tras el Atlético se recibiría al Girona en Balaídos, partido que el propio Aspas ve como ganable. Después tienen que afrontar dos complicadas salidas a Cornellà y Butarque para enfrentarse a Espanyol y Leganés respectivamente. Se podrían rascar puntos tranquilamente.
Visita complicada será la del Barcelona, aunque seguramente aterrizará en Vigo con la liga ganada y más centrado en las competiciones de Champions League y Copa. Después habrá que ir a San Mamés, campo siempre complicado pero en el que Brais sabe lo que es marcar para puntuar.

Por último, hay varias opciones para recibir al Rayo en casa para la última jornada: con la permanencia ya hecha, casi hecha, pendiendo de un hilo, ya sentenciados o, incluso pendientes de un extraño caramboleo como ocurrió el año del cuatro por ciento. Eso sí, cabe recordar que el golaverage solamente lo tenemos a favor con Villarreal y Huesca de momento.

Todos hacemos cuentas y todos queremos que cuadren, incluso los más optimistas pensamos que es probable que Balaídos sea una fiesta antes de recibir al Rayo. Para ello habría que rascar puntos fuera y victorias en casa, la más complicada será contra el Barça.
No obstante, empezar con un punto en el Wanda Metropolitano lo facilitaría todo y... ¿por qué no?, con una victoria sería mejor. Lo que sí está claro es que un empate en Madrid y una victoria frente al Girona nos dejaría casi en Primera pues, con varias jornadas por delante, solo tendrían que ir rascando puntos en sus siguientes compromisos ligueros.

Son siete jornadas. Ante Atlético, Girona, Espanyol, Leganés, Barça, Athletic y Rayo debemos sumar bien, restar ya es imposible. La salvación pasa por unas complicadas clases de matemáticas, exámenes que sí esperamos dejar para septiembre, pues eso supondrá que seguimos en Primera.

lunes, 1 de abril de 2019

Iago Aspas cimienta su monumento.



- Es el grito de todo el celtismo, incluso de muchos ex-jugadores y el mayor honor que se le puede rendir al Real Club Celta de Vigo como club. Muchos han sido los futbolistas que marcaron épocas en el equipo vigués: Polo, Nolete, Hermidita, Manolo, Vlado Gudelj, Mostovoi... Casi todos ellos piden el merecidísimo tributo al crack de Moaña, al que todos consideran una deidad y el gran estandarte del Celta: Iago Aspas.

Ya lo dice la camiseta de entrenamiento de Fran Escribá (FE). Sus siglas nos señalan lo que hay que sentir cuando vemos a Iago Aspas, una fe absoluta. Jesús resucitó al tercer día, lo del Dios celeste fue más meritorio, pues resucitó al cuarto mes y con ello resucitó club y afición.

Solo hay que verle, solo hay que escucharle. Sus lágrimas indican un sentimiento puro e intenso que solo el color celeste puede ofrecer. El jugador despeja balones cuando es delantero, pues evita sentirse protagonista repartiendo méritos a sus compañeros y a la afición.
Nos habla de sus hijos, su mujer, sus padres, sus suegros, sus amigos. Con él todos somos familia, su familia celtiña. El traslada ese orgullo a los demás y todos cambian con su presencia. Sus abatidos compañeros se vuelven guerreros, y una afición deprimida vibra de repente cuando él entra en escena.

Iago Aspas es capaz de levantar toda clase de sentimientos, transmite, llora y hace llorar. Incluso ex-célticos se rinden al "Todopoderoso" del Celta. En estos días hemos escuchado o leído toda clase de elogios por parte de jugadores que él mismo admiraba en su niñez. El admirador se volvió admiradísimo.

Catanha, gran goelador celeste en su día, alaba su grandeza, Cañizares le rinde honores, Michu nos recuerda que volvió y Sánchez se escandaliza con su calidad. Jorge Otero se echa a sus pies, su tocayo Bouzón lo identifica con su sentimiento y muchos ex-compañeros nos recuerdan que jugaron a su lado.
El mejor reconocimiento se lo hace Patxi Salinas, quien más que un monumento pide con urgencia un cambio en el himno, que aparezca en él un nombre que siempre se grabará en nuestro corazón: Iago Aspas. Hasta el mismísimo Mostovoi se declaró fan del moañés en su día.

Todo quedará en manos del club, ayuntamiento y un buen escultor. De momento, Iago ya cimienta esa estatua que nos recordará a todos su amor al Celta. Si por un servidor fuera, solicitaría su busto en Balaídos y monumentos en cada provincia gallega, pues es nuestro delantero "Made in Galicia", es nuestro Dios celeste.

domingo, 24 de marzo de 2019

La hora de Fran Escribá.



- Aún estará pensando en hacer valer eso de "entrenador nuevo victoria segura" o agarrarse al ejemplo del "cuatro por ciento" que celebró el celtismo allá por 2014 con Abel Resino de entrenador. Francisco Escribá Segura puede tenerlo más fácil o más difícil, según se vea. El caso es que solamente él tiene la decisión de escribir una nueva página en la historia de las permanencias celestes.

Con Iago Aspas recuperado y unas mejores sensaciones del esquema táctico impuesto por él, el técnico valenciano es consciente de que quedan diez finales en las que el Celta tendrá que hacer frente a Villarreal, Huesca, Real Sociedad, Atlético, Girona, Espanyol, Leganés, Barça, Athletic y por último Rayo. ¿Os imagináis que el Celta se lo juega todo frente al último citado?.
Sería demasiado sufrir, aunque también sería tener serias opciones de mantenerse en la categoría y todo dependería del Celta, en su cancha y con su gente. Ese sería el espíritu que nos trasladaría a aquella campaña 2012\13 en la que el equipo vigués venció al Espanyol en Balaídos.

Decisiones, esas que tiene que tomar un entrenador cuando llega y ve que ha de salvar a un equipo descompuesto y con serios problemas. Aspas será su arma secreta. La reactivación del de Moaña es vital para que Maxi Gómez haga goles, y ya de paso insistir en Boufal y Sisto, dos jugadores que crean peligro.

Escribá parece tener claro el sistema de ataque, pero la defensa está trayendo muchos quebraderos de cabeza en el presente curso. Con la lesión de David Juncà, el entrenador deberá apostar por Kevin o el debut del uruguayo Olaza. Todo apunta a que seguirá confiando en el canterano.
Sus centrales favoritos son Araújo y Costas, aunque Hoedt viene bien para cubrir partidos en ventaja. Parece que el preparador valenciano está carburando a Lobotka, que junto a Yokuslu podrían formar un bloque sólido en la medular. Otras buenas opciones son su tocayo Beltrán y Brais, y los demás jugadores contarán con algunos minutos sueltos.

La pregunta es: ¿Está Iago Aspas preparado para asumir la titularidad después de tanto tiempo inactivo?. Muchos aseguran que sí, pero la última decisión será de Fran Escribá, quien es consciente de que "El príncipe de las bateas" es muy necesario en el ataque celeste.

Según el entrenador, el parón liguero viene muy bien para sentar las bases y preparar el partido ante el Villarreal. Esa será la primera final del equipo celeste dirigido por Escribá, una final que hay que ganar como sea, aunque sea de penalti y en el último minuto.
Todos confiamos en que un entrenador de su experiencia y con grandes conocimientos sobre la Liga Española, nos saque de ese lío que no deja respirar al celtismo. Las diez finales empiezan ya y hay que concentrarse. Es la hora de Fran Escribá.

viernes, 22 de marzo de 2019

¡La porra de esta jornada tendrá premio!



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Quien acierte el resultado con los goleadores del Celta exactos se hará con esta genial alfombrilla, que según se confirme el acierto, será enviada por correo al ganador de la jornada. En caso de empate entre resultados, se tendrá en cuenta el orden de participación. Quien antes participa, antes se la lleva.

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Suerte a todos e... ¡HALA CELTA!.

Mouriño salva y perjudica al Celta.



- La situación está a flor de piel, y todo aquel que antes adoraba al máximo mandatario del R.C. Celta, ahora pide su dimisión. Está claro que no toda la afición opina igual, pero este año lleno de controversias ha hecho que muchos aficionados den la espalda al que no hace mucho evitó la desaparición del club vigués.

Vaya por delante que es incomprensible mezclarse en política y utilizar la casa del celtismo para dar cobijo a un partido político en vísperas de las elecciones. Ninguna clase política debería tener cabida en la sede del Real Club Celta de Vigo, ya sea de izquierdas, de derechas, del centro y de allá arriba, de donde luce el arito de Saturno.
Eso no significa que la labor de este señor haya sido en vano, sobre todo en los años más difíciles del club. Nadie debería cuestionar su celtismo, cuando hay hechos fehacientes de que la cabeza más visible del Celta se ha llegado a rascar su propio bolsillo para evitar una inminente desaparición.

Deberíamos remontarnos a aquellos años anteriores al largo lustro del equipo en Segunda División, cuando Carlos Mouriño se hizo cargo de un club mal gestionado que otrora pagaba fichas inasumibles en los inolvidables tiempos europeos de finales de los noventa e inicios del nuevo milenio.

Mouriño también supo satisfacer al aficionado con pasearse por el reino europeo sin la necesidad de pagar exageradas cantidades de dinero. Es más, el Celta nunca había llegado a dos semifinales en una misma temporada, y esto fue posible durante el ejercicio 2016\17.
El equipo vigués nunca se había plantado en una semifinal de la antigua Copa de la UEFA, y aquel año tuvo serias opciones de pasar a una final de la moderna Europa League si el desagradecido azahar del fútbol no nos hubiera privado de ver puerta en Old Trafford.

Pero Carlos Mouriño estuvo en las duras y en las maduras. Construyó una base firme para que el equipo regresase a Primera, lidiando con los altos cargos de la Federación para poder pagar la deuda céltica hasta no deber ni un céntimo.

Aquel Celta no podía derrochar dinero, pero sí ingeniárselas para retornar a la élite del fútbol español. Para ello, el presidente celeste decidió fichar a un viejo conocido del celtismo, Eusebio Sacristán. Especializado en escarbar en la cantera de grandes equipos, el vallisoletano fue descubriendo a Iago Aspas, Denis, Santi Mina, Hugo Mallo, Jonny, Yoel, Rubén Blanco, Rodrigo...
Todos ellos llegarían a la élite, algunos para seguir en el Celta y otros para saldar las cuentas pendientes con la ley concursal. Con el paso del tiempo, eso le permitió al Celta volver a Primera División y, ya de paso, figurar como uno de los pocos clubes que poseen varios canteranos en el equipo.

Con vena celeste y sangre gallega, el club respaldado por Mouriño fue instalándose en la categoría de los grandes y contó, sin pasarse de precio, con buenos futbolistas que ofrecieron grandes tardes de fútbol a Balaídos... Y la del campo es otra cuestión.

Hace no muchos años, el celtismo pedía a gritos un campo nuevo y unas instalaciones deportivas a la altura de los clubes más grandes del mundo. No entraré en el eterno debate de púgiles,en el que figura el alcalde Abel Caballero y Carlos Mouriño, esto no beneficia a nadie.
Lo que sí puedo asegurar es que Balaídos perteneció al Celta antes de que en los años cincuenta se viviera otra durísima crisis para el club vigués. Mouriño le quiere devolver al Celta lo que es del Celta, ya sea en Vigo o en Mos. Sería fenomenal conservar Balaídos como la casa del Celta, aunque no mediante un usufructo de una morada que se cae a pedazos.

En definitiva. Muchos deberíamos echar la vista atrás y recordar al llamado "Señor Feudal" bajándose de su autocar en un municipio como Éibar para mezclarse y abrazarse con la masa celeste. Eso no lo hace cualquier presidente. Ese tipo de unión y cariño por los colores es lo que puede devolver al Celta a Primera sin necesidad de bajar. El Celta no está muerto, el Celta aún no descendió a Segunda.

miércoles, 20 de marzo de 2019

Situación de la plantilla en caso de descenso.



- La temporada 2018\19 está en su tramo final y muchos se preguntan cuál será la situación de la plantilla en caso de descenso. Hay que tener en cuenta que aún quedan diez jornadas y que no todo el pescado queda vendido, por lo que solo habría que hablar de posibles marchas en el hipotético caso de que el R.C. Celta perdiese la categoría.

Primero habrá que tener en cuenta a los jugadores más caros o aquellos que cuentan con ofertas para salir de la entidad olívica. Maxi Gómez es uno de los que están en la parrilla de salida, pues todos conocemos el interés de Barça y otros clubes de la Premier League.
Hace poco supimos que el uruguayo no tiene rebaja de cláusula en caso de descenso, por lo que su marcha quedará pendiente de las suculentas ofertas que lleguen por él. En un caso parecido está Stanislav Lobotka, quien también cuenta con ofertas desde hace un año.

Otros que se dejan querer, y de ello hemos sido conscientes en los últimos días, son: Okay Yokuşlu, Mathias Jensen y Pione Sisto. Los tres podrían contar con muchas "novias" y así lo han hecho saber a través de diversas entrevistas.

Pero lo que está claro es que nadie contará con tantas ofertas como el ídolo céltico Iago Aspas. Todo quedaría pendiente de su decisión, consciente de que vivirá sus últimos años como futbolista y cualquier contrato sería bueno para afrontar ese tramo final de su carrera.
Algunos que no se pronuncian, y podrían quedarse en caso de la debacle son: Sergio Álvarez, Hugo Mallo, Rubén Blanco, David Costas, Kevin Vázquez, Juan Hernández (cedido en el Cádiz) y Brais Méndez. Todos ellos son canteranos. Brais, jugador internacional, podría contar con muchas propuestas.

Luego están los Andrew Hjulsager, Fran Beltrán, David Juncà, Jozabed Sánchez, Néstor Araújo y Gustavo Cabral. El último no cuenta para el club, así que su salida pende de un hilo. Los demás, tendrán tantas opciones de irse como de quedarse, aunque serían buenos jugadores para afrontar un rápido retorno a la categoría.

Tenemos a los cedidos. Facundo Roncaglia podría quedarse en Valencia, pues cuenta bastante para Marcelino. Claudio Beauvue (en el Caen) es toda una incógnita, al igual que el eslovaco Robert Mazáň, que se halla en el Venezia desde el mercado invernal.
Luego están los prestados por otros clubes. Será harto complicado que el Real Club Celta pudiese hacerse cargo de la ficha de jugadores como Sofiane BoufalWesley Hoedt, por lo que ambos volverían a sus respectivos destinos. Más asumibles serían las fichas de Ryad Boudebouz y Lucas Olaza, pero especialmente el uruguayo no cuenta para nadie.

Menos asumible es lo que cuesta tener a Emre Mor en el equipo, y más si tenemos en cuenta su actitud. El turco sería una de las bajas más seguras, al igual que la de Nemanja Radoja, apartado durante todo el curso. Seguramente, Fran Escribà sería una buena opción para volver a Primera, pero todos queremos que el valenciano haga olvidar esta difícil hecatombe de salidas sacando al Celta de los puestos rojos.

lunes, 4 de marzo de 2019

Miguel Cardoso: Compromiso con pésimos resultados.








- José Miguel Azevedo Cardoso
- Nacido en Trofa (Portugal), el 28 de mayo de 1972
- Temporadas en el Celta: 2018\19 (1)
- Equipos: R.C. Celta de Vigo \ F.C. Nantes \ Río Ave.




- Quizás fue muy precipitado contratar a un entrenador con escasa experiencia en los banquillos y mucha como asistente técnico, sobre todo si tenemos en cuenta que el encargado de dirigir un vestuario tiene que enderezar el rumbo de un club amenazado por el descenso con nulos conocimientos de la Liga Española. Tampoco se le puede culpar a él de todo.

La estancia de José Miguel Azevedo Cardoso en Vigo duró apenas cuatro meses. Llegó al Celta para suplir a un Antonio Mohamed con el que no se tuvo paciencia y al final fue peor el remedio que la enfermedad o, como también se suele decir, "se fue de Guatemala a Guatepeor".
El portugués gozó de más oportunidades que su antecesor, y más si estudiamos la situación y nos damos cuenta de que el Celta perdió contra varios rivales directos que optaban al descenso. Él contaba con el apoyo del club, impulsado sobre todo por los jugadores que, por lo visto, todos estaban con él. El resultado: la peor racha de un entrenador céltico y a dos puntos de los puestos rojos.

- Natural de Trofa, una localidad lusa muy cercana a Galicia, Cardoso llegó a reconocer que cuando era pequeño, sus padres solían llevarle mucho a Galicia para comer marisco y admirar los paisajes de sus lares. Al final acabó trabajando allí, muy cerquita de casa, pero su estancia en Vigo duró lo que duran las vacaciones de una familia adinerada, incluso algo menos.
Su historial hablaba muy bien de él. Políglota, estudioso del fútbol y con una preparación a nivel de experto. Nunca se dedicó al fútbol como jugador profesional, pero su formación académica para el deporte no deja lugar a dudas. Es Licenciado en Ciencias del Deporte por la Universidad de Porto, incluso tiene un Máster. Su dedicación en los campos de entrenamiento se inicia en las filas del Oporto, ejerciendo como técnico del equipo juvenil. Mientras continuaba ejerciendo como profesor de Educación Física en una escuela de Trofa, Miguel siguió adquiriendo conocimientos en el fútbol base del club de Porto, en el que llegó a permanecer casi una década. Posteriormente daría el salto al equipo filial para trabajar como preparador físico y asistente.
A partir de entonces, el técnico luso decidió seguir dedicándose a las labores de ayudante, pasando por clubes como Os Belenenses, Sporting de Braga y el también Sporting de Portugal. Tras aquella etapa en Lisboa, Cardoso viaja al país vecino para ingresar en las filas del Deportivo de La Coruña para seguir cumpliendo con la misma faceta. Más tarde, el haber entrenado en la ciudad herculina le jugaría una mala pasada en su presentación como entrenador del Celta, confundiendo el nombre del equipo vigués con el del Deportivo.

Pero antes de aterrizar en Vigo, Miguel Cardoso emprendería su nueva aventura en solitario dirigiendo al Río Ave en su Portugal natal. Allí estaría una temporada en la máxima categoría lusa, clasificando con éxito al conjunto de Vila do Conde en un quinto puesto que dio el pase a la Europa League.
En vista de su buena labor en Portugal, la directiva del Nantes decidió hacerse con sus servicios. Sin embargo, en Francia no pasaría de las ocho jornadas, siendo sustituido por el bosnio Vahid Halilhodžić tras una nefasta racha de cuatro derrotas, tres empates y tan solo una victoria.

En Vigo ya eran conscientes de su último fracaso en la Ligue 1, y aún así, la directiva de Carlos Mouriño prefirió tener en cuenta su pasado en el Río Ave y esos conocimientos que recoge de su iniciación técnica. Mohamed sería cesado tras una derrota local ante el Madrid (2-4), y el 12 de noviembre de 2018, ya se conocía el nombre de su sucesor: José Miguel Azevedo Cardoso.

Cardoso duró trece jornadas como entrenador celeste.
- Como un gran desconocido se plantó en Vigo, y los pocos que sabían de él, lo recordaban como asistente de Domingos Paciência en su etapa como deportivista. Y si algunos no lo sabían, él mismo se encargó de que lo supieran, "deseando empezar un nuevo proceso en el Club Deportivo". Aquella confusión no sentó bien entre la afición celeste, pero lo mejor fue no darle mayor importancia de la que realmente tiene.
Pese a aquel irrelevante incidente, Cardoso se mostró muy ilusionado con su nueva etapa como entrenador del R.C. Celta. Aquel equipo que con Mohamed optaba a ganar un título, debería conformarse con hallar la salvación, y si se puede permitir el lujo una vez confirmada la permanencia, soñar con los puestos que dan derecho a competir en Europa.
Miguel se puso rápidamente el mono de trabajo y preparó a conciencia su estreno ante la Real Sociedad. Dicho debut se produciría en Anoeta, el 26 de noviembre de 2018. Corría la decimotercera jornada, mal número para empezar. El técnico portugués no haría valer ese dicho futbolístico tan popular que dice "nuevo entrenador, victoria segura", nada más lejos de la realidad. Pese a que la imagen del equipo fue buena, el equipo txuriurdin ganaría por 2-1. En la siguiente jornada trabajaría su primer triunfo como celeste, en una trabajado partido que el Celta se llevó tras imponerse por 2-0 al Huesca, ambos goles de Iago Aspas.

Después vino su primer y único partido de Copa. Cardoso prefirió "tirar" la competición copera sacando un once atípico ante la Real Sociedad, algo que nadie le reprochó al darse mayor prioridad a la situación liguera. Fue todo un acierto, pues la escuadra olívica sacaría una valiosa victoria de El Madrigal al vencer al Villarreal por un sufrido 2-3. El cielo parecía despejarse.

Huesca y Villarreal serían los únicos rivales directos a los que el portugués supo ganar la partida, pues a partir de entonces llegarían los malos resultados. Primero un empate en Balaídos ante el Leganés, y posteriormente llegarían cinco derrotas consecutivas ante Barça, Athletic, Rayo, Valencia y Valladolid. Cuatro de esos rivales eran rivales por el descenso en esos momentos, y todos salieron airosos.
El Celta de Cardoso actuó de equipo aspirina para sus rivales, concediendo victorias a equipos que despegaban mientras el conjunto celeste se hundía. La directiva mostraría su confianza en el entrenador a expensas de lo que ocurriera en Balaídos frente al Sevilla, y un Celta engañoso vencería por 1-0.

- La cosa iría a peor. Iago Aspas, que llevaba lesionado desde la visita al Nou Camp, recaería de su lesión tras otra derrota en Getafe. Durante el calentamiento de una dolorosa derrota local ante el Levante, el jugador recaería con un diagnóstico preocupante que le apartaría de los terrenos de juego un mes más. Mientras, el cuadro levantino humillaría a los célticos con una derrota por 1-4.
Vale que al Celta le faltaba Iago, vale que los arbitrajes no favorecieron en ocasiones, pero lo que sí quedaba claro es que el equipo mostraba una imagen penosa jornada tras jornada, y mientras Cardoso seguía haciendo experimentos con gaseosa. Defensa de cinco hombres, Brais en punta, apoyo total con jugadores como Jozabed y Juncà... Eso acabó por cansar a la afición, y el club no tendría más remedio que cesar al portugués tras la última derrota en Ipurua con el Éibar como rival (1-0). Otro competidor que escapa.

Ese partido ante el Éibar, ese maldito número trece de la jornada señalada marcaría su final como entrenador de un equipo necesitado de puntos. A Cardoso se le notaba desquiciado, consciente de que la situación se le iba de las manos, que ya no había nada que hacer.

Trece jornadas con ocho derrotas, dos empates y tres victorias, cuatro puntos de treinta posibles y el celta a dos puntos del descenso amenazado por Huesca, Villarreal y Rayo. A Miguel Cardoso se le acabarían los créditos y ya no le serviría ni el apoyo de la plantilla. Una de las peores rachas del Celta en Primera acabaría con su etapa en el banquillo de Balaídos, donde no se sentaría jamás.

El 3 de marzo se conoce su sucesor, Fran Escribá. Éste tendrá que lidiar con una complicada situación causada por una mala gestión del club. Tampoco se le puede culpar de todo al portugués, ya que sabido el delicado estado del Celta en Liga, lo mejor hubiera sido buscar un entrenador con experiencia en la categoría, y no fue así.
De lo que tampoco se le puede acusar es de falta de compromiso. El de Trofa siempre se mostró entusiasmado con el equipo y la ciudad, pero las constantes cabezonerías de contar con jugadores inadecuados o la manía de modificar posiciones y esquemas en el campo, ha hecho que el portugués se marchase sin cumplir con el objetivo. Solo queda agradecer su compromiso y desearle suerte allá donde vaya.

Como técnico celeste, Miguel Cardoso acumuló ocho derrotas, dos empates y solo tres victorias.

sábado, 2 de marzo de 2019

Lucas Olaza apartado por el entrenador.



- La estancia de Lucas Olaza en el Celta va camino de convertirse en un periodo vacacional. Nos han vendido la historia de que el jugador había llegado en baja forma y que por esa razón aún no podía ser empleado por Miguel Cardoso, quien no parece estar entusiasmado por el lateral uruguayo.

Olaza ya pasó de puntillas por el R.C. Celta de Vigo durante la campaña 2015\16, procedente del Atlético Paranaense, en el que tampoco tuvo un papel destacado. Volvió a Argentina para resurgir con Boca Juniors, y pudimos verle en la final de la Copa Libertadores, en la que su equipo cayó derrotado ante River Plate.

El Celta esperó a "colocar" al eslovaco Róbert Mazáň, otro jugador que no convencía al técnico portugués y que acabó abandonando Vigo para irse cedido al Venezia. En la plantilla céltica había un vacío por cubrir, exactamente en el lateral izquierdo, posición en la que Cardoso sólo contaba con David Juncà. Entonces se produjo el retorno de Luzas Olaza, que esta vez vendría para formar parte del primer equipo.

Su llegada supondría un alivio para una plantilla que sufría en carencias defensivas, pero Olaza no sería suficiente, o al menos así lo entendió el entrenador, puesto que ni siquiera le ha concedido la oportunidad de disputar ni un solo minuto.
Hoedt y Boudebouz -los otros refuerzos invernales- si han llegado a debutar. El holandés incluso se ha ganado un hueco en la zaga celeste. No obstante, el caso de Olaza es más extraño, ya que ni siquiera suele entrar en convocatorias.

Una vez más, el carrilero charrúa se ha quedado fuera de la convocatoria de cara al partido en Ipurua frente al Éibar. Muchos no entienden esta decisión, pues Juncà no está ofreciendo un gran nivel y tampoco cuenta con recambio en caso de lesión o expulsión.

Por su parte, Olaza sigue sin debutar y en silencio. La verdad es que nadie puede reprocharle nada, ya que el comportamiento del uruguayo está siendo ejemplar. Entrena duro cada día y todas las semanas contempla como su entrenador le sienta en el banquillo, incluso a veces le excluye de la convocatoria, como ha ocurrido hoy.
Con serios problemas en el flanco izquierdo defensivo, Lucas ni siquiera ha tenido la oportunidad de demostrar su valía, algo que parece no va a cambiar. A lo mejor Cardoso le está mandando un mensaje a la directiva, pues parece que aparta al uruguayo como el que aparta los guisantes de un  plato de paella.

jueves, 28 de febrero de 2019

Los créditos de Miguel Cardoso.



- A mediados de noviembre llega a Vigo un entrenador un tanto desconocido para la afición celeste. Con un currículo de haber entrenado a Río Ave y Nantes, además de su labor como ayudante técnico en las filas del Deportivo de La Coruña, el de Trofa (Portugal) cogería las riendas de un Celta en tierra de nadie que hasta la fecha había sido dirigido por Antonio Mohamed.

Su tarea parecía sencilla: eludir el descenso y, si hay opciones, clasificar al equipo en puestos europeos. La segunda opción cada vez se fue haciendo menos creíble según iban transcurriendo las jornadas, pero peor es ver la delicada posición del Celta en la tabla. Ahora está más clara su misión.

Quemaría su primer crédito al perder en Liga con la Real Sociedad, equipo al que permitiría pasar de ronda en Copa al dar prioridad a los partidos ligueros. Hasta ahí todo bien, y aún mejor cuando se ganaría dos créditos más en las siguientes jornadas gracias a derrotar a Huesca y Villarreal.
Esos dos créditos se irían con el empate ante Leganés como local y las posteriores derrotas ante Barça y Athletic. Perder en la Ciudad Condal entra dentro de lo lógico, pero ceder ante un Athletic en puestos de descenso escoció mucho, demasiado.

Peor serían los créditos perdidos ante Rayo, Valencia y Valladolid, rivales competidores por los puestos de descenso que saldrían beneficiados por el mal planteamiento del técnico o la falta de actitud de algunos jugadores. El Celta actuó de aspirina para tres equipos necesitados con tres derrotas consecutivas.

Una pírrica victoria ante el Sevilla en Balaídos serviría para ganar otro crédito por cortesía de la directiva céltica, quienes todavía pensaban que el portugués no merecía ser destituido. Medio crédito perdió después en Getafe, pues el mal arbitraje le excluye de gran parte de aquella derrota en Madrid.
Incomprensible es esa comprensión del club tras la dolorosa goleada del Levante en Balaídos, otro que optaba al descenso y ahora se ve más aliviado. Cuando todos daban por "muerto" a Cardoso, la directiva, con Carlos Mouriño a la cabeza, siguió confiando en el técnico luso, que a base de mucho trabajo lograría sacar un empate de Mendizorroza ante el Alavés.

Medio crédito más tras el punto de Vitoria, que sumando con otro empate en Éibar sumaría otro bonus para Miguel Cardoso... o no. Aseguran que los jugadores están con él, por lo que igual ha sumado entre 22 y 25 créditos que le mantendrán en el cargo salvo situación alarmante. Por el bien de todo el celtismo, por del club y por el bien de él, esperemos que los créditos nunca se agoten o se consuman cuanto antes.

viernes, 22 de febrero de 2019

La excusa de las lesiones.



- A Miguel Cardoso se le acaba el crédito e insiste en no cambiar su idea sobre el juego que cree que salvará al Celta de bajar a Segunda División. La afición de Balaídos está extrañada con la exclusión de algunos jugadores y algún caso está justificado y otros no.

Tenemos el ejemplo de Radoja, apartado del club por no querer renovar, o al menos por no llegar a un acuerdo con la directiva céltica. Luego está el caso de Emre Mor, un jugador de indudable calidad que, lejos de adaptarse al equipo, está siendo castigado una y otra vez por sus actos de indisciplina.
Pero nos encontramos con otros jugadores de gran calidad que apenas cuentan para el entrenador. A Sisto le persigue un extraño mal fario, Hjulsager pone voluntad pero no es del gusto de Cardoso y Jensen tiene calidad por un tubo, pero tampoco está contando con minutos.

La directiva fichó ciertos jugadores en el mercado invernal para ayudar en la lucha por la permanencia. Solamente el holandés Hoedt cuenta para el entrenador. Boudebouz apenas ha tenido oportunidades y de Olaza se dice que no está en condiciones para jugar.

La misma excusa se pone con Mathias Jensen, un jugador de puro talento que no ha tenido suerte con las lesiones. Ahora bien, ¿cuándo estimará Cardoso que el danés está preparado para tener más minutos?. De momento solo le hemos visto en escasos minutos con el Getafe y otros tantos con el Levante. Es decir, tuvo más protagonismo con Mohamed y menos con Cardoso.
En el caso del técnico argentino, Jensen permaneció gran parte de la temporada lesionado a cuenta de su recaída. Eso sí, con el portugués lleva tiempo preparado para jugar, pero parece que Jozabed es más de su gusto.

El celtismo pide un cambio a gritos, algo que cambie esta incómoda situación que podría acabar con el Celta en Segunda. Olaza y Jensen no cuentan para Miguel Cardoso, quien prefiere contar con Juncà y Jozabed en sus respectivas posiciones. Parece que el celtismo no piensa igual. Por algo será.

El problema de Maxi Gómez.



- Todos se preguntan: ¿Qué le ocurre al Celta?. ¿Por qué con semejante plantilla el equipo no levanta cabeza?. Uno de sus principales problemas es la falta de gol. Sabemos que falta Iago Aspas, pero tenemos un gran delantero que está respaldado por una línea de ataque con bastante calidad. Boufal y Sisto son dos buenos ejemplos, aunque el último no acaba de recuperar su mejor versión.

Delanteros como Maximiliano Gómez González no necesitan que les pongan los goles en bandeja, pero da la sensación de que en las últimas jornadas no es capaz de hallar el gol ni con la ayuda del mismísimo Maradona.
Hay que recordar que el año pasado cuajó una sensacional temporada en la que registró diecisiete tantos en la Liga. Este año va por la buena senda con sus nueve goles, pero su talento goleador se ha visto afectado con la ausencia de Iago Aspas. ¿Casualidad?.

Algunos dicen que mucho tiene que ver el interés de varios equipos en hacerse con sus servicios, entre los que también habría que sumar al F.C. Barcelona, el último que se sumado a la puja por el atacante uruguayo. Muchos creen que Maxi se está reservando, que teme sufrir una lesión que interrumpa su fichaje por el club blaugrana.

La opción que parece más seria es la de la falta de su compañero Iago Aspas. Con el de Moaña el Celta ha perdido chispa en ataque, y eso se nota. Maxi no coincide con su fiel compañero de ataque desde el 22 de diciembre de 2018, el día en el que Aspas cayó lesionado en el Camp Nou. Ahí comenzaron los serios problemas de Maxi con el gol.
Con la desaparición del "Príncipe de las bateas", el ariete charrúa solamente ha podido registrar un gol, y de penalti. Es más, Cardoso ha tenido que hallar en Araújo un defensa reconvertido en delantero, ya que Maxi no es capaz de romper su maleficio.

Con Iago no pudo ni coincidir en Getafe, puesto que "Maxigol" fue expulsado injustamente por González Fuertes. Iago entraría al campo en el segundo tiempo, y ahora tendrá que acostumbrarse a su ausencia, ya que al punta gallego le aguardan entre 4 y 6 semanas de recuperación tras recaer contra el Levante.

¿Recuperará Maxi el camino del gol?. ¿Es simplemente una mala racha? o, como muchos aseguran, ¿estará pensando en un nuevo destino?.

miércoles, 2 de enero de 2019

Júnior Alonso: Una efímera etapa de celeste.







- Júnior Osmar Ignacio Alonso Mújica
- Nacido en Asunción (Paraguay), el 9 de febrero de 1993
- Lateral izquierdo \ Defensa central
- Equipos: R.C. Celta de Vigo \ Lille OSC \ Cerro Porteño \ Boca Juniors.




- Seguridad defensiva es lo que buscaba Antonio Mohamed para un Celta que ilusionó tan rápido como desilusionó. Rápida fue también la etapa de este zaguero que venía a completar una defensa sólida dirigida por el técnico argentino, quien acabaría abandonando Vigo antes que Júnior Osmar Ignacio Alonso Mújica, más conocido como "Júnior Alonso".

La marcha de Mohamed causaría la desaparición del paraguayo en el once titular, así hasta que Miguel Cardoso, nuevo técnico celeste, decidió prescindir de sus servicios. Aún así, las primeras apariciones del de Asunción fueron aplaudidas por la afición de Balaídos, pues en su corta etapa de celeste demostró ser serio y profesional.
Su estancia en el Celta se resume en nueve partidos de Liga y dos de Copa, tres de ellos saliendo desde el banquillo. Poco más se puede decir de un jugador que ya había probado suerte en el fútbol europeo con el Lille.

- Nació en la capital paraguaya de Asunción, y en el Barrio Obrero daría sus primeras patadas al balón, como miembro del histórico Club Cerro Porteño. Con él participaría en la Copa Libertadores Sub-20 del año 2012, y poco después, Francisco Arce le haría debutar en la máxima categoría del país, en un encuentro frente al Deportivo Capiatá que acabaría con derrota por 1-0.
Poco a poco iría demostrando su validez e incluso anotaría su primer tanto ante el Cerro de Franco, algo que le ayudaría a ganarse la confianza del entrenador pese a su juventud. Alonso se asentó en la titularidad y muchos clubes del extranjero comenzarían a interesarse por él.
Capaz de jugar por el ala izquierda o en el eje de la zaga, Júnior Alonso es un jugador con tremenda bravura, bregador, rápido y bastante cumplidor. Sus férreos marcajes le ayudaron a convertirse en un poderoso defensa central que no tardaría en aterrizar en el viejo continente. Con apenas 24 años, el paraguayo viajó a Francia para comprometerse con el Lille OSC. La entidad gala abonó cuatro millones de euros que acabaron en las arcas del llamado "Club del Pueblo", el cual Alonso abandonaría tras más de un lustro sorprendiendo por su calidad y frescura.

El 18 de febrero de 2017 debutaría en la liga francesa ayudando en una victoria por la mínima ante el Caen (1-0). El zaguero disfrutó de poco más de veinte minutos al entrar en el campo en detrimento del argelino Yassine Benzia.

Su rendimiento fue aprobado por la afición del Lille, llegando a jugar en su primera media campaña un total de doce partidos. Fue un jugador importante durante aquel curso 2016\17, ganándose la confianza del entrenador Franck Passi, un viejo conocido de la Liga Española que antaño defendió la elástica del Compostela.
Marcelo Bielsa sería su siguiente técnico de cara al próximo ejercicio y, pese al cambio de entrenadores, el defensor sudamericano supo mantener la titularidad marcando incluso sus primeros goles en la Ligue 1, concretamente frente a Nantes y Rennes.

- Tras su brillante etapa en Francia, muchos serían los clubes interesados en contar con sus servicios de cara a la temporada 2018\19, el Celta de Vigo fue uno de ellos. Mohamed, técnico celeste por entonces, buscaba perfilar una buena defensa en la que se hallaban otros jugadores como Araújo, Cabral, Roncaglia, Hugo Mallo y Costas entre otros. Júnior Alonso vendría para ocupar dos posiciones, la de central y lateral zurdo, aunque fue la última la que ocuparía por elección del técnico argentino.
Aterrizó en Vigo poco antes de iniciarse el campeonato de liga español y su rol sería cubrir la lesión de David Juncá, ya que el eslovaco Róbert Mazáň no era del agrado del preparador. De esta manera, el paraguayo se perfilaba como titular de la zaga celeste, que en calidad de cedido vendría para darse a conocer en una de las mejores ligas del mundo.
Como era de esperar, Alonso saltaría al césped de Balaídos como titular el 18 de agosto de 2018, cuatro días después de firmar por la entidad olívica. Formó defensa como lateral zurdo junto a Hugo Mallo, Cabral y Araújo, y logró ganarse el apoyo de los celtistas con un gran rendimiento al que no acompañó el resultado del partido. El Celta no pasó del empate a uno frente al Espanyol de Barcelona, pero Júnior Alonso se habría ganado el derecho a contar con más minutos tras su aprobadísima primera aparición.

Pero la temporada no iría tan bien como muchos esperaban. Después de sendas victorias ante Levante y Atlético de Madrid, el equipo comenzaría a dar bandazos con un juego mediocre. La manía de Mohamed de jugar con cinco defensas le permitiría sumar más partidos, pero el equipo no competía al nivel deseado.

Con una pésima racha de seis partidos sin ganar, el sudamericano jugaría su último partido de Liga el 19 de octubre frente al Alavés, partido que acabó con derrota céltica por 0-1 en Balaídos. También jugaría dos partidos de Copa ante la Real Sociedad, uno con Antonio Mohamed en el banco y otro con Cardoso.
Su única oportunidad con el portugués sería precisamente esa, en una derrota copera (2-0) que apearía al Celta de la competición. Junior Alonso no volvería a contar más para el nuevo entrenador, por lo que su adiós ya se iría intuyendo.

Con nueve partidos de Liga y dos de Copa, Júnior Alonso abandona el Celta tras cinco meses como cedido.

- Miguel Cardoso configuró una nueva defensa de cuatro con Araújo y Costas en el centro y Mallo con Juncá por los laterales, incluso echó mano de Mazáň, llegando a prescindir por completo de Alonso, que desde el 5 de diciembre de 2018 no volvería a tener minutos. Eso sí, con el portugués hubo mejora.

El zaguero internacional por Paraguay ocupa plaza de extracomunitario y se ve como una pieza innecesaria en los esquemas de Cardoso, por lo que el club se plantea concluir su cesión acordada con el Lille. Conocido el interés del Boca Juniors por hacerse con los servicios de Júnior Alonso, jugador y club dan por finalizada su corta estancia en Vigo, un periodo que apenas superó los cinco meses de celeste.